sábado, 2 de marzo de 2019

Última semana de febrero de 2019. Fenómenos ópticos





Lunes 25 de febrero de 2019
Parece el PP, pero podría ser cualquiera. Hay nervios. Se mueven sillas. Peligran sueldos.  






Martes 26 de febrero de 2019
No me ha dado tiempo ni a dibujar al que iba a sustituir a Luis Fuentes, procurador y portavoz y cosas del Ciudadanos de aquí. Iban a presentar a un tal Igea (creo) cuando, ¡tachán!, la rebelde y juvenil Silvia Clemente se hace carne para las primarias de ese partido. ¿Conseguirá el puesto de candidata para presidenta de Castilla y León? Y, en tal caso, ¿la votará alguien? Yo ya no digo nada.










Miércoles 27 de febrero de 2019
Los de Ciudadanos (o ella misma, quizás) dicen (sin reírse) que Silvia constituye 'aire fresco' para su formación. Venga. Ese día fue la vuelta de la semifinal de Copa Madrid-Barça. Tres nos cascaron. En el Bernabéu. 






Jueves 28 de febrero de 2019
Estuvieron haciendo el tonto otro rato los presidentes de aquí, Galicia y Asturias con lo del Corredor Atlántico. Se juntan, hacen como, toman el aperitivo y luego la prensa sube las fotos. Corredores. Estamos más bien para andadores. 









Viernes 1 de marzo de 2019
Otro bombazo nacional: tres jueces del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León prohíben cautelarmente la caza (¡toda!) en la Comunidad. Gracias a una denuncia de PACMA y hartos de que la consejería de Medio Ambiente les dé informes caducados y/o copipegados sobre la protección a algunas especies. Me puse muy contento, pero al final el auto quedó en nada. Que redactarán unas cosas y todo seguirá igual. Bueno. Algunos lo intentaron. Dios los bendiga.









Sábado 2 de marzo de 2019
Gracia con... diferentes... sentidos. ¿Es la feria internacional de arte ARCO un chiste? Pues, sí. El arte moderno lleva ya demasiado tiempo siendo un sobredimensionado cuento malo, previsible y, lo peor, aburrido. Muy aburrido.








Domingo 3 de marzo de 2019
Con esto de la prohibición de toda actividad venatoria que nunca fue (Suárez-Quiñónes había malinterpretado sus propias palabras, según parece) volví a oír las clásicas patrañas sobre la caza como benéfica para las bestias, propicia para la economía y hasta saludable para la flora. Es todo lo contrario, claro. Pero.